El metaverso ha llegado para quedarse. Como si no tuviéramos poco con la realidad, ahora nos venden inmersiones virtuales en un ecosistema digital en el que puedes trabajar, comprarte ropa, invertir en terrenos, hacer negocios o divertirte… cualquier cosa que puedas hacer en el mundo real, podrás hacerla también allí, dicen los gurús de la supuesta nueva era de Internet. Así que vamos a hacer una inmersión por estos mundos virtuales para destapar algunas de sus claves.

¿Qué es el metaverso?

En primer lugar, aclaremos un poco esto del metaverso (no confundir con el Multiverso, eso es otra vaina). A casi todos nos suena a ciencia ficción ese universo virtual en desarrollo. El 87% de los usuarios de redes sociales desconoce el concepto, según el estudio “Think Forward” de We Are Social. Eso a pesar de que ha sido tendencia durante el año que dejamos, principalmente por el cambio de nombre del gigante social Facebook por Meta.

Meta es la nueva marca de Facebook, la empresa de Mark Zuckerberg

Si eres usuario de Instagram, seguro que ya te has dado cuenta de que Facebook ahora se llama Meta. A ello se ha consagrado Zuckerberg tras caer en picado la reputación de su criatura como red social. Pero este cambio de nombre esconde algo más. Su idea es convertirnos en avatares en Meta, un universo virtual donde ya hay gente haciendo negocios especulando con terrenos digitales, invirtiendo en tiendas virtuales y comprando colecciones de moda. Y como el metaverso no se construye solito, ya se ofrecen 10.000 nuevos empleos para tejer esta nueva distopía usando la red y el software Metaverse que se producirán en Europa.

Metaverso, el negocio de moda

Microsoft, Google y Amazon han entrado a saco en el metaverso, pero también marcas de moda como Zara, Adidas o Nike. Incluso Gucci ha dado el salto ofreciendo en el metaverso activos o artículos de edición limitada. Y no es extraño, puesto que según calculan los de Mordor Intelligence (no es coña, existen) esta tecnología moverá en 2026 unos 184.000 millones. Bank of America incluye el metaverso entre las 14 tecnologías que van a revolucionar nuestra vida.

ADIDAS se ha adentrado en el metaverso de la mano de Bored Ape Yatch, Punks Comic y gmoney con una colección de NFT que se agotó a los pocos minutos de ponerse a la venta y que otorga acceso exclusivo a productos físicos de la marca. En sus propias palabras “Adidas, conocida por celebrar la originalidad de vanguardia, está superando los límites de la creatividad este otoño: el Metaverso. ¿Nuestro objetivo allí? Ver florecer a todos sus habitantes. El Metaverso es donde cualquiera puede expresar sus ideas más originales y ser su yo más auténtico, en cualquier forma que adopte. Y gracias a la tecnología blockchain, los pioneros pueden poseer lo que crean ellos mismos“.

AZ COLLECTION es la nueva colección de Zara para el metaverso

AZ COLLECTION es la apuesta de con la que Zara pretende vestirnos dentro y fuera del metaverso. Para su desarrollo han contado con la marca surcoreana Ader Error, cuyo objetivo es divertir al público por medio de la moda, y la aplicación ZEPETO, una aplicación dedicada a la creación y personalización de avatares virtuales. Desde la firma de moda afirman que “los diseños reflejan el estilo de vida de personas cuyas personalidades están moldeadas por experiencias simultaneas en el mundo real y virtual".

Metaverso y turismo

No todos se han tomado tan en serio la propuesta de Zuckerberg. A Islandia, lo de que en el metaverso podamos hacer lo mismo que en la realidad, les ha dejado más bien fríos. El país nórdico mantiene una campaña de turismo nacional en la que se cachondea abiertamente del concepto. “Situaciones reales sin llevar cascos estúpidos… agua real, musgo real, personas reales…”; lo que se llama un troleo de libro. Otro que tampoco ve lo del metaverso es Elon Musk. El fundador de Tesla dice no ver a nadie “atándose a una maldita pantalla a la cara todo el día”. Claro que este listo es uno de los fundadores de la empresa de neurotecnología Neuralink, que está tratando de construir interfaces cerebro y máquina humana.

En cualquier caso, y aunque parece que el metaverso está aún verde, ya hay más de 50.000 personas pululando por estas nuevas versiones de la humanidad. Es innegable su atractivo, un lienzo en blanco para partir de cero, pero tiene sus riesgos: la vida en el metaverso podría parecernos más atractiva que la real.

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