Es el sueño que persiguen los líderes más capacitados del planeta: llegar a ser Director Ejecutivo de una gran multinacional. Desde Jeff Bezos a Elon Musk. De Tim Cook hasta Mark Zuckerberg. Ser nombrado CEO significa estar en el top del éxito profesional, rodeado de dioses en el Olimpo de tu carrera. Pero dadas las fechas en las que nos encontramos, en LaTapadera hemos decidido poner el foco en un caso empresarial único. Y por eso, vamos analizar la historia de Papa Noel: el auténtico Christmas Executive Officer.

Repasaremos la toma de decisiones en su carrera y veremos cómo una estrategia audaz e innovadora de personal branding le han llevado a convertir una empresa de carácter familiar en una de las más valiosas del mundo. Y es que según la consultora Brand Finance, el valor de la marca Papa Noel está estimado en 1,6 billones de dólares nada menos. ¡Ho, ho, ho!

¿Por qué Papa Noel viste de rojo?

Para responder a esta pregunta, debemos remontarnos algunos años atrás. La historia de Papá Noel, tal como lo conocemos, arranca en 1863 con la complicidad del dibujante Thomas Nast, quien diseñó su primera imagen pública inspirada en la figura del obispo cristiano Nicolás de Bari. Ya entonces usaba el rojo para su vestimenta, además del verde. Pero el gran golpe de efecto llegaría con su fichaje por Coca Cola en 1920.

Imagen vía FeeltheBrain

Aquel año, Papa Noel apareció por primera vez en un anuncio gráfico de la marca publicado en The Saturday Evening Post. Esto significó el punto de inflexión en su carrera. Papa Noel comenzó a hacerse omnipresente gracias a cientos de anuncios publicitarios que cimentaron su figura bonachona en rojo en la conciencia universal; una imagen que se fue transformando con el paso del tiempo gracias en parte al pintor estadounidense de origen sueco Haddon Sundblom, que tras recibir el encargo de la agencia de publicidad de la empresa de refrescos decidió crear al personaje entrañable, cálido y amigable que todos conocemos. ¡Chúpate esa, Don Draper!

¿Dónde trabaja Papa Noel?

Podía haber sido un error crucial en su carrera vincularse de por vida a una gran marca como Coca-Cola. Era un valor seguro, pero decidió arriesgar y hacer de su imagen su mejor activo. Con una plantilla más bien corta y el apoyo de su familia, Papa Noel ha sido capaz de levantar un modelo de negocio que barre en una sola noche a la compañía de Jeff Bezos, gestionando una cadena de distribución mundial para dar servicio a más de 7.900 millones de personas desde su base de operaciones en el complejo Santa Claus Village, en Rovaniemi (Finlandia). En ella trabajan a destajo ocho renos navideños: Donner, Blitzen, Vixen, Cupid, Comet, Dasher, Dancer y Prancer que, capitaneados por Rudolph, tendrán que darlo todo en pocas horas para repartir los regalos en Nochebuena preparados por el equipo de duendes navideños.

Consciente del valor y potencial de su imagen, Papa Noel ha protagonizado cientos de apariciones en anuncios publicitarios en los que ha hecho prácticamente de todo. Ha prestado su cara para las marcas de cigarrillos Murad Turkish o Camel. También ha anunciado la ginebra Seagram y salía algo piripi en el spot de cervezas Bergenbier. Aprovechó unas vacaciones de verano para pasarse a la "competencia". Y hasta uno de sus elfos fue protagonista de una memorable campaña navideña del "El Corte Inglés". ¡Sí, lo fue! ¡Sí, lo fue!

Campañas de publicidad con Papa Noel.
Imágenes vía Vintage Cigarretes Posters, Espíritu Vintage y Vintage Ad Browser

Desde el Polo Norte hasta el resto del Mundo

Todas estas decisiones han convertido a Papa Noel en dueño absoluto del marketing navideño. El CEO más influyente de todos los tiempos con una base de clientes que ya la quisiera para sí Aliexpress. Ha sido capaz de adaptarse a los diferentes mercados, con una marca comercial que cambia de nombre según el país o región donde estés -Olentzero si estás en Euskadi, el Apaldador es el Papá Noel Gallego, Ded Moroz se le llama en Rusia, Colacho en Costa Rica, San Nicolás en Venezuela, Viejito Pascuero en Chile o Babbo Natale en Italia- manejando una soberbia estrategia de comunicación con un relato que engancha y atrae, generando interés, deseo y acción, el ‘call to action’.

Es un genio del storytelling. Transmite emociones y maneja las redes. Sus cuentas oficiales en Instagram, Facebook, Twitter, Pinterest y Youtube suman miles de seguidores. Cuenta con una televisión oficial que emite por Internet, “SantaTelevisión”. Y desde aplicaciones de Google como “Sigue a Santa” podemos ver su recorrido en directo la noche del 24 de diciembre. Incluso el Mando Norteamericano de Defensa Aeroespacial (NORAD) sigue a Papá Noel esa noche a través del mundo desde que deja el Polo Norte, en un programa que implica cada año a cientos de voluntarios de bases militares que reciben cerca de 40 llamadas por hora de más de 200 países.

Papa Noel en un libro, alguna película y varios comics

"Cartas de Papá Noel" es un libro para todas las edades que recoge las cartas y dibujos que J.R.R. Tolkien estuvo enviando a sus hijos todas las Navidades haciéndose pasar por Papá Noel.

Si eres de los que siguen conservando intacta esa ilusión infantil, el autor de ‘El Señor de los Anillos’, J.R.R. Tolkien, te da alas con un maravilloso libro en el que recoge las cartas que estuvo enviando a sus hijos durante 23 años haciéndose pasar por Papá Noel.

Bad Santa es una película cómica de humor negro de 2003 dirigida por Terry Zwigoff y protagonizada por Billy Bob Thornton, Tony Cox, Brett Kelly, Lauren Graham, Lauren Tom y John Ritter.

En cine, su historia ha sido interpretada por actores como Richard Attenborough, Tom Hanks o Tim Allen. Pero fue Billy Bob Thornton quien sacó su faceta más transgresora y gamberra dando vida en ‘Bad Santa’ a un Papá Noel alcohólico, amargado y malhablado.

Iron Man (1968) #254, escrito y dibujado por Bob Layton.

Si necesitas un punto más, es en los cómics donde ha mostrado su faceta más antagónica y brutal. Protagonista de cientos de historias de las factorías DC y Marvel, se ha enfrentado a superhéroes de la talla de Iroman, Hulk, Batman y Deadpool, por citar algunos.

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